Estamos en contra del trabajo bajo presión y tiempos excesivos de trabajo, que socavan nuestra integridad física, moral y espiritual, en detrimento de los valores familiares y de nuestra calidad de vida. En tu trabajo no eres indispensable, si tú no estás, otro ocupará tu lugar, mientras que en tu casa SÍ ERES INDISPENSABLE y nadie te puede reemplazar.
Estamos en contra del trabajo por el trabajo, no nos gustan los workaholics o adictos al trabajo que no tienen vida propia o no se integran socialmente o por lo menos con su comunidad.